Observamos con preocupación en la región de ALC que:

  • La epidemia del VIH no ha sido controlada, con 120.000 nuevas infecciones estimadas y una cobertura estimada de tratamiento antirretroviral (TARV) de 50% de las personas que lo necesitan.
  • La tuberculosis continúa siendo un problema de salud pública, con 216.000 casos en 2009.
  • En 2009 solamente el 41% de las personas con TB tuvieron acceso a la prueba de VIH, y se notificaron aproximadamente 15,000 casos de co-infección.
  • Después de África, ALC representa la región con la tasa más alta de co-infección con un 17%.
  • La tuberculosis sigue siendo la causa más frecuente de muerte en personas con VIH.
  • En toda la Región, la presencia de TB/VIH se asocia a determinantes sociales que dificultan el acceso a los servicios de salud y a un seguimiento adecuado, afectando en forma desproporcionada a poblaciones en situación de mayor vulnerabilidad. Estos determinantes afectan la retención y la adherencia al tratamiento de la tuberculosis y al TARV, lo que aumenta el riesgo de resistencia a los fármacos para la tuberculosis y el VIH.
  • La sociedad civil y las comunidades afectadas tienen poca participación en la planificación y la toma de decisiones a nivel nacional.
  • Todavía existen en los países prácticas no alineadas con las recomendaciones internacionales basadas en la evidencia.

Estamos de acuerdo en que para mejorar las actividades de colaboración TB-VIH se debe:

  • Promover y establecer mecanismos de cooperación formal entre los programas nacionales de tuberculosis y VIH, donde la sociedad civil y las comunidades afectadas deberían ser socios esenciales;
  • Dar alta prioridad a las intervenciones basadas en la evidencia frente a la co-infección TB/VIH dentro de los planes nacionales de salud;
  • Adaptar los modelos de atención de TB/VIH, en el contexto de cada país, para asegurar el TARV temprano y un seguimiento adecuado;
  • Mejorar el acceso a la prueba del VIH en los individuos con tuberculosis y la detección de la tuberculosis y la terapia preventiva con isoniazida (TPI) en personas con VIH;
  • Se debe fortalecer el sistema de salud para garantizar la integración de los servicios TB/VIH, el acceso a los servicios de diagnóstico, la logística adecuada para el suministro continuo de medicamentos, las políticas eficaces de control de infecciones y los sistemas confiables de vigilancia para medir el impacto de las acciones desarrolladas;
  • Evaluar y promover la introducción de los nuevos métodos de diagnóstico molecular de la tuberculosis;
  • Implementar estrategias para reducir las barreras impuestas por el estigma y la discriminación frente a personas con TB o VIH;
  • Promover intervenciones de apoyo socio-económico para garantizar la continuidad del tratamiento de la tuberculosis y el TARV, promoviendo el equilibrio entre las políticas públicas y respetando la autonomía y los derechos humanos.

Hacemos un llamado a nuestros gobiernos, a las organizaciones internacionales y a los socios a:

  • Asegurar mecanismos nacionales de coordinación multisectorial con participación de la sociedad civil, la academia, los donantes y los socios, para apoyar actividades alineadas con la estrategia Alto a la Tuberculosis y la Estrategia Mundial del Sector Salud sobre el VIH/sida;
  • Promover activamente la participación de las poblaciones afectadas a través de políticas tales como la Carta del Paciente con los derechos y responsabilidades para el cuidado de la tuberculosis y el principio de mayor participación de las personas que viven con el VIH/sida;
  • Establecer planes operativos para expandir las actividades de colaboración TB/VIH que incluyan objetivos realistas, asignación de recursos financieros nacionales suficientes, movilización de otras fuentes de financiación y la garantía de recursos humanos capacitados y sensibilizados;
  • Identificar y reducir las barreras para el diagnóstico del VIH entre individuos con tuberculosis y casos de sospecha de tuberculosis, asegurar la detección de tuberculosis activa en personas con VIH, la TPI y el TARV temprano en personas con TB/VIH;
  • Abordar los determinantes sociales que favorecen la transmisión del VIH y el desarrollo de tuberculosis a través de las intervenciones multisectoriales.

Nos comprometemos a:

  • Promover la colaboración entre los programas de TB y VIH, la sociedad civil, las instituciones académicas y otros socios para ampliar las actividades de colaboración TB-VIH, armonizadas en el contexto de país;
  • Incorporar a la sociedad civil en el seguimiento de las actividades nacionales y los logros, el aumento de actividades de sensibilización y educación y el activismo para romper el silencio político, económico y programático relacionado con la coinfección TB/VIH en la región;
  • Abogar desde la sociedad civil la inclusión en la agenda política del fortalecimiento de la salud pública y los sistemas de servicios sociales con un enfoque no discriminatorio, de determinantes sociales, de respeto por los derechos humanos, con perspectiva de igualdad de género y que respete la diversidad;
  • Promover el empoderamiento de las personas con TB/VIH y las comunidades promoviendo el acceso a los servicios, la retención y la adherencia, especialmente en las poblaciones en situación de vulnerabilidad;
  • Abogar por un aumento de investigaciones sociales, básicas y operativas y en la mejoría de la vigilancia de la tuberculosis y del VIH para apoyar políticas basadas en evidencia y prácticas;
  • Favorecer los procesos de cooperación técnica entre países;
  • Revisar estos compromisos que estamos asumiendo en la próxima reunión regional de TB/VIH.

Más Información