En situaciones de desastre, el sector de la salud tiene la responsabilidad de salvar vidas, reducir la incapacidad permanente, proveer atención médica a los heridos y reducir el riesgo para las personas de enfermar y morir. El tema propuesto en el editorial de esta edición es que esta responsabilidad solo puede ser posible dándole prioridad a la protección de los establecimientos de salud de forma permanente. Otros artículos tratan sobre los 20 años de la herramienta logística LSS/SUMA, el Centro de Operaciones de Emergencia de OPS/OMS, la gestión del riesgo de desastres en la Región y publicaciones nuevas.