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La fase de evaluación de un proyecto apunta a un análisis crítico de las etapas de diseño y ejecución que hacen hincapié en la eficiencia, la eficacia y la comparación de los planes con el desempeño concreto. La participación en el proceso evaluativo conduce a una comprensión más cabal del proyecto que se está examinando y puede aportar un enfoque más constructivo para llevar a cabo las actividades del proyecto. 

La evaluación tiene como finalidad determinar hasta qué punto se alcanzaron realmente los objetivos; donde hubo esfuerzos mal aprovechados y donde fueron fructíferos, además de las causas del éxito o del fracaso. La eficacia de la evaluación de proyectos de cooperación técnica depende mucho de la calidad y del rigor en el diseño del proyecto. La evaluación es parte integral de la estrategia y debe estar presente en todo el proceso. El empleo del enfoque lógico en el proceso de diseño facilita el desarrollo de un proyecto evaluable. Cuando los objetivos se enuncian con claridad, los supuestos son explícitos y, a cada nivel del proyecto, se han establecido indicadores para medir el éxito, la evaluación tendrá una base de comparación que permitirá medir el progreso. 

Un proyecto puede tener resultados positivos no planificados, aunque no se hayan cumplido los objetivos. Pero también puede pasar que se hayan cumplido los objetivos y además haya resultados negativos no planificados. Por ejemplo, un efecto no planificado puede surgir en el momento que se pone en marcha una campaña que previene las enfermedades transmitidas por pescados, y suceda que cierta cantidad de gente deje de consumir pescado por temor a sufrir una contaminación. En este caso, se cumpliría el objetivo de prevenir las ETA provocadas por el consumo de pescado crudo, pero es importante aclarar que las intoxicaciones alimentarias no son propias de un solo alimento, y que no sólo se producen cuando el alimento está en mal estado o cuando necesita cocción, sino que también puede incidir en la contaminación, la participación del consumidor. Como consecuencia de la prevención, toda esta gente se estaría privando de comer pescado, y son conocidas las ricas propiedades nutritivas que este alimento posee. Por eso, una campaña educativa debe contemplar estas posibles desviaciones, y tener en cuenta antes de la elaboración de los mensajes el tipo de resultados obtenidos.