Ginebra, 18 de mayo del 2015 (OPS/OMS).- En el Ecuador, tres de cada diez niños en edad escolar, a quienes se suman dos de cada tres personas de 19 a 59 años de edad, padecen sobrepeso u obesidad. La diabetes, las enfermedades cardiovasculares, el cáncer y la enfermedad pulmonar crónica representan casi la mitad de las defunciones de ecuatorianos de 30 a 70 años.
Estos son solo algunos de los datos estadísticos provenientes de un estudio realizado en 2014, transmitidos por el doctor David Acurio, viceministro de Gobernanza y Vigilancia de la Salud del Ecuador, en una reunión paralela sobre "La lucha contra la obesidad, nutrición y etiquetado de los alimentos", celebrada en ocasión de la 68.a Asamblea Mundial de la Salud.
Participaron en esta reunión delegados de Australia, Ecuador, Indonesia y Paraguay, junto con funcionarios de Consumers International y dos expertos de la Organización Mundial de la Salud (OMS). Carissa F. Etienne, Directora de la Organización Panamericana de la Salud (OPS), pronunció el discurso de clausura.
Para combatir la obesidad y promover mejores hábitos de alimentación, el Ministerio de Salud del Ecuador ha dado a conocer un estricto y complejo método de etiquetado de los alimentos procesados. Se exige que todos los productos alimentarios envasados que estén en los supermercados muestren etiquetas rojas, amarillas y verdes para indicar su concentración de algunos ingredientes clave como el azúcar, la grasa y la sal.
Australia y Nueva Zelandia emplean un sistema de clasificación con estrellas de salud (Health Star), un método de etiquetado en la parte frontal del paquete que cataloga el perfil general de nutrición de los alimentos envasados en una escala de media a cinco estrellas. Proporciona una manera rápida, fácil y uniforme de comparar alimentos similares envasados: cuantas más estrellas tenga un producto, más saludable será.
En Paraguay, los defensores de la salud pública han creado alianzas entre los sectores público y privado y las universidades para combatir la obesidad, una afección que ha registrado un aumento acelerado de 56% en los últimos años, según el ministro de Salud Antonio Barrios. Entre las actividades recientes en ese campo cabe citar una campaña de promoción de la lactancia materna y una ley sobre la diabetes que se enmendó en el 2014 para exigir dos horas de actividad física por semana a los escolares. Dijo Barrios que la Representación de la OPS en el Paraguay ha prestado un valioso apoyo a los esfuerzos de su país para reducir la obesidad y la diabetes.
La Directora Etienne dijo que Ecuador era un buen ejemplo para otros países en su búsqueda de soluciones innovadoras que permitan reducir la carga de las enfermedades no transmisibles en los sistemas de atención de salud. Explicó que los esfuerzos de etiquetado de los alimentos son particularmente prometedores, pero que todavía es difícil asegurarse de que los consumidores actúen a partir de la información suministrada en las etiquetas y tengan la motivación para hacerlo.
"El ciudadano común no entiende lo que está escrito en las etiquetas de los alimentos", indicó Etienne. "Debemos simplificar el etiquetado y ayudar a que las personas aprendan el significado de esas etiquetas". Agregó que es necesario hacer participar y movilizar a otros sectores distintos del de salud, particularmente a la sociedad civil, a fin de apoyar los esfuerzos del gobierno para combatir la obesidad.
Etienne señaló que los impuestos son también un potente instrumento para reducir el consumo de alimentos y bebidas insalubres. Aunque la industria preferiría mantener el énfasis en la responsabilidad individual, los gobiernos deben buscar apoyo por medio de alianzas y ejecutar medidas estrictas para configurar el entorno de los consumidores con el fin de facilitar la elección de opciones saludables.