Washington, DC, 23 de septiembre de 2018 (OPS/OMS) - Los ácidos grasos trans producidos industrialmente se han relacionado de manera concluyente con el desarrollo de enfermedades cardiovasculares, la principal causa de muerte en la Región de las Américas. Expertos de la región llamaron a desarrollar políticas para eliminarlos de los alimentos procesados y ultraprocesados para proteger la salud.

El llamado tuvo lugar en el marco del panel de alto nivel "Las Américas Libre de Grasas Trans", organizado como evento paralelo al 56º Consejo Directivo de la Organización Panamericana de la Salud (OPS).

"El objetivo de este panel es inspirar a los Estados miembros a abordar el problema de las grasas trans", dijo Jarbas Barbosa, Director Adjunto de la OPS, al presentar el tema de la discusión. "Las enfermedades causadas por las grasas trans no se pueden transmitir de persona a persona. Son totalmente evitables. Entonces, se deben tomar medidas", sostuvo.

En 2008, los países de las Américas firmaron la Declaración de Río de Janeiro, que apuntaba a reducir la presencia de ácidos grasos trans en aceites y margarinas por debajo del 2% de su grasa total y por debajo del 5% del total de grasa en los alimentos procesados. Sin embargo, pocos países han adoptado políticas para eliminar las grasas trans de la cadena alimentaria desde entonces.

Mientras que las grasas trans se pueden encontrar de forma natural en los productos lácteos como la mantequilla y el queso, la mayoría de las grasas trans provienen del aceite vegetal hidrogenado industrialmente procesado, que altera el metabolismo de las grasas en la sangre y provoca enfermedades cardiovasculares.

"La eliminación de grasas trans nos permitiría prevenir alrededor de medio millón de muertes por año en el mundo", dijo el Director del Departamento de Nutrición para la Salud y el Desarrollo de la Organización Mundial de la Salud (OMS), Francesco Branca.

La OMS creó una guía paso a paso, el paquete de acción REPLACE, que incluye seis áreas de acción para ayudar a los gobiernos a garantizar la pronta, completa y sostenida eliminación de grasas trans producidas industrialmente del suministro de alimentos para 2023.

Estrategias de Panamá y Canadá

Durante el panel, el Ministro de Salud de Panamá, Miguel Mayo, discutió la estrategia que ha tomado su país para eliminar las grasas trans producidas industrialmente de la cadena alimentaria.

"En Panamá, nos referimos a las enfermedades no transmisibles como ‘enfermedades de transmisión social’ porque se ven afectadas por nuestro comportamiento social", sostuvo. Para reducirlas, agregó, “debemos cambiar estilos de vida y de alimentación de nuestras poblaciones".

Mayo destacó que para reducir las enfermedades no transmisibles (ENT) y la carga económica que estas dolencias tienen para el sistema de salud de Panamá, el país ha desarrollado una estrategia que incluye etiquetas de advertencia nutricional en alimentos procesados, así como la producción de guías alimentarias para las escuelas.

Sarah Lawley, Directora General de la Oficina de Asuntos Internacionales para el Portafolio de Salud de Health Canada, enfatizó que las decisiones sobre aceites transgrasos e hidrogenados son solo un elemento de una agenda de salud mucho más amplia en su país. Las etiquetas de advertencia nutricional se implementaron en Canadá en 2007, pero si bien condujeron a ayudar a la población a elegir alimentos más saludables, muchos alimentos aún contenían altos niveles de grasas trans. Por lo tanto, el país emitió un mandato para eliminarlas de los alimentos producidos industrialmente en 2015.

"El proceso de eliminación de las grasas trans no fue una solución rápida, ya que requería decisiones consecutivas de los ministros de salud", dijo Lawley. "Pero fue un proceso de salud pública que reconoció que sin decisiones tomadas por el gobierno, por mucho que se pida a los consumidores que tomen decisiones más saludables, a menudo se tiene que ayudarlos a hacerlo".

Tras el panel, los representantes de los países plantearon la renuencia de los fabricantes como una posible barrera al desarrollar políticas para eliminar las grasas trans de los alimentos procesados.

"Si bien es importante incluir a la industria alimentaria en las discusiones sobre la eliminación de grasas trans para que puedan prepararse para la forma en que pueden verse afectadas, a veces las decisiones que se toman en beneficio de la salud pública no son muy populares", indicó Lawley. "Esta es la razón por la cual la voluntad política es tan importante".

Este sentimiento también se hizo eco en el ministro de Salud de Panamá. "El proceso no es fácil porque la industria siente que es una amenaza. Tienes que crear conciencia usando evidencia científica de que estás haciendo lo correcto. La voluntad política es necesaria y fundamental", remarcó.

Enlaces

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— REPLACE (sólo disponible en inglés)