Desde 1978, la población de la región ganó 10 años de vida. Sin embargo, persisten inequidades que dificultan el acceso a la salud para millones de personas. La Directora de la OPS llamó a renovar el compromiso con la salud para todos

Washington, DC, 25 de septiembre de 2018 (OPS/OMS)- Cuando los países del mundo reconocieron en 1978 en Alma-Ata, Kazajistán, que la atención primaria de salud era la clave para alcanzar la salud para todos, la expectativa de vida promedio en las Américas era de 67 años de vida. Cuarenta años después, una persona que nace en la región puede esperar a vivir diez años más, es decir, hasta los 77 años.

La histórica Conferencia Internacional sobre Atención Primaria de Salud comprometió a los líderes mundiales a lograr la "salud para todos" en el año 2000, y reafirmó los valores fundamentales del derecho a la salud, la equidad y la solidaridad.

“Alma Ata le dio al mundo la APS como un enfoque y una estrategia para la salud y el bienestar” y “estableció claramente que es responsabilidad de los gobiernos proporcionar servicios de salud para su población.”

“La salud para todos fue una meta ambiciosa que todavía no se ha hecho realidad”, afirmó la directora de la Organización Panamericana de la Salud (OPS), Carissa F. Etienne, durante un evento paralelo al 56 Consejo Directivo del organismo, que se desarrolla del 23 al 27 de septiembre, en Washington. “Los niveles inaceptables de inequidades en salud, siguen dejando a muchas personas atrás”, lamentó.

Sin embargo, y a pesar de no haberse alcanzado la meta prevista, muchos países han ampliado el acceso y la cobertura de salud, fortaleciendo el primer nivel de atención, estableciendo redes integradas de salud, y abordado la segmentación y fragmentación del sistema de salud.

“Hemos eliminado muchas enfermedades, ampliado las coberturas de vacunación, y prestado atención a muchas dolencias hasta entonces desatendidas”, enumeró la Directora de la OPS entre los hitos en la salud pública de la región acontecidos durante las últimas cuatro décadas, hechos que quedaron plasmados en el libro Alma-Ata 40: De Alma Ata a salud universal, lanzado durante el evento.  

Etienne aclaró que la estrategia de atención primaria de salud (APS) iba más allá del primer nivel de atención e incluía la necesidad de servicios de salud integrales, y no solo curativos, con promoción, prevención, rehabilitación y tratamiento de afecciones comunes. “Alma Ata le dio al mundo la APS como un enfoque y una estrategia para la salud y el bienestar” y “estableció claramente que es responsabilidad de los gobiernos proporcionar servicios de salud para su población”, manifestó.

Cambiar el curso de la historia

Según Etienne, para lograr la salud para todos, en todas partes en el siglo XXI, “necesitamos cambiar el curso de la historia, necesitamos un movimiento regional masivo para la salud universal, necesitamos de todas las voces para decir que es este es el momento” de lograrlo.

“Estamos en el siglo XXI, con avances científicos y tecnológicos que ni siquiera se imaginaron en 1978”, manifestó. “Sabemos lo que ha funcionado y lo que no ha funcionado en la búsqueda de la equidad en salud. Sabemos que centrarnos únicamente en paquetes de servicios selectivos y mínimos no nos llevará hasta allí, sabemos que la eliminación de las barreras financieras es necesaria para garantizar el acceso y la cobertura para todos”, analizó.

Además, agregó, “sabemos que no solo se trata de financiamiento, que necesitamos la combinación adecuada de recursos humanos, infraestructura y equipamiento, medicamentos y otras tecnologías de salud, necesitamos un nivel de atención primaria fuerte respaldado por una red integrada de prestación de servicios, y debemos involucrar a todas las personas, incluyendo a aquellos que ahora están siendo dejados atrás”.

Etienne también destacó la necesidad de un fuerte compromiso de los gobiernos, de las áreas dentro de ellos y de los diferentes sectores sociales para hacer realidad la salud para todos, porque subrayó, “sin la acción del Estado no hay derecho a la salud, especialmente para aquellos en condiciones de mayor vulnerabilidad”. La salud para todos, en todas partes “es posible y necesaria. El momento ha llegado”, concluyó.

Durante la actividad, la Directora de la OPS inauguró una muestra fotográfica sobre el aporte de la APS a la salud en la región y presentó la última edición de la revista científica de la OPS, un número especial dedicado a la Atención primaria de salud, 40 años después de Alma-Ata.