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¿Qué es el VPH?

El virus del papiloma humano (VPH) es un virus frecuente, de transmisión sexual. Si no han sido vacunadas, la mayoría de las personas sufrirán una infección por el VPH en algún momento de su vida. El VPH es la infección viral más frecuente del aparato reproductor y es causa de diversos trastornos, tanto en hombres como en mujeres, incluidas ciertas lesiones precancerosas que pueden progresar a un cáncer y las verrugas genitales.

¿Qué tan común es la infección por el VPH?

El VPH es la causa de infección más frecuente del sistema reproductivo producida por un virus. De hecho, la mayoría de las mujeres y los hombres sexualmente activos sufren esta infección en algún momento de la vida y en algunas personas puede haber infecciones reiteradas si no han sido vacunadas antes de que se inicie su vida sexual activa.

Se estima que en el 2017 la prevalencia del VPH en mujeres en la Región de las Américas es de 16,1%.

¿Cómo se transmite el VPH?

El VPH se transmite principalmente a través del contacto sexual y la mayoría de las personas se infectan poco después del inicio de la actividad sexual si no han sido vacunadas. El VPH se transmite por vía sexual, pero no es necesario que haya sexo con penetración para que se produzca la transmisión. El contacto genital de piel con piel es un modo de transmisión claramente establecido y el VPH puede transmitirse a pesar de que la persona infectada no muestre ningún signo ni síntoma.

¿Cómo se previene la infección por el VPH?

La mejor manera de prevenir la infección por el VPH es el empleo de la vacunación antes del inicio de la vida sexual activa. Se han autorizado tres vacunas inocuas y sumamente eficaces para prevenir la infección por los tipos de VPH de alto riesgo: bivalente, tetravalente y nonavalente. Estas vacunas son también sumamente eficaces en la prevención de las lesiones precancerosas del cuello uterino. Las vacunas tetravalente y nonavalente son también sumamente eficaces en la prevención de las verrugas genitales y anales. La OMS recomienda que todos los países procedan a la introducción de la vacunación contra el VPH a nivel nacional.

Los preservativos son útiles para reducir la probabilidad de infección aunque no la eliminan por completo, ya que el virus puede encontrarse en zonas del área genital y anal que no están protegidas por el condón. De todos modos, se recomienda el uso de preservativos ya que puede prevenir otras infecciones de transmisión sexual y evitar embarazos no deseados.

¿Cuáles son los síntomas de la infección por el VPH?

El VPH no causa síntomas, y lo más frecuente es que la infección desaparezca por sí sola. La mayoría de las personas no llegan a saber nunca que tienen una infección por el VPH. Las infecciones por VPH se resuelven generalmente sin ninguna intervención en pocos meses, y cerca del 90% se resuelven en un plazo de dos años.

¿Qué problemas causa la infección por el VPH?

Aunque la mayoría de las infecciones por el VPH no causan síntomas y desaparecen espontáneamente, la infección persistente por el VPH puede dar lugar a enfermedades. En las mujeres, la infección persistente por ciertos tipos de VPH específicos (los más frecuentes son el VPH-16 y el VPH-18) puede conducir a lesiones precancerosas que, si no se tratan, pueden progresar a un cáncer cervicouterino. La infección por el VPH se asocia también a cánceres orofaríngeos y anogenitales y a otros trastornos en los hombres y las mujeres. Los tipos de VPH no cancerígenos pueden causar verrugas genitales que son muy frecuentes y sumamente infecciosas.

La infección por el VPH causa cada año 72.000 casos de cáncer cervicouterino y 34.000 muertes debidas a cáncer cervicouterino en la Región de las Américas (datos del 2018).

¿Cómo afecta el VPH a una embarazada y su bebé?

No es algo que sea frecuente, pero en algunos casos, si la mujer tiene verrugas genitales visibles en el conducto del parto, puede transmitir el virus al niño durante el parto.

¿Cómo se diagnostica el VPH?

La infección por el VPH puede detectarse con la prueba del VPH, que se realiza a las mujeres al llevar a cabo un examen ginecológico. La prueba del VPH es relativamente nueva y en muchos países todavía no se dispone de ella. Generalmente se realiza la prueba a las mujeres de más de 30 años de edad para detectar la infección por el VPH. En el caso de que se detecte una infección por el VPH, la mujer tiene un mayor riesgo de presentar lesiones precancerosas en el cuello uterino. Por este motivo, es muy importante que, en las mujeres en la que se ha detectado una infección por el VPH, se aplique una asistencia médica de seguimiento y un tratamiento de las lesiones precancerosas en caso necesario. Si las lesiones precancerosas no se tratan, es probable que se conviertan en un cáncer cervicouterino.

¿Cómo se trata la infección por el VPH?

No hay ningún tratamiento para el virus, pero sí lo hay para los problemas de salud causados por la infección por el VPH.

  • Verrugas genitales: Las verrugas genitales son protuberancias visibles, blandas, húmedas y del color de la piel. En las mujeres, estas verrugas se encuentran alrededor de la vagina, el cuello uterino o el ano. En los hombres, las verrugas genitales pueden aparecer en la punta del pene. Las verrugas genitales causadas por el VPH pueden desaparecer espontáneamente o pueden requerir tratamiento. Es posible para las verrugas desaparezcan espontáneamente, y que luego reaparezcan de nuevo. Debe solicitarse una atención médica para la eliminación de las verrugas.

  • Lesiones precancerosas del cuello uterino: Si en un examen de tamizaje se detectan cambios en las células del cuello uterino, la mujer generalmente necesitará otra prueba realizada por un médico durante un examen ginecológico. Esta prueba se denomina colposcopia y puede acompañarse o no de una biopsia. Si se diagnostica una lesión precancerosa, se aplica un tratamiento para evitar el desarrollo del cáncer cervicouterino. Dicho tratamiento consiste en la extirpación de las lesiones. La detección de la infección por el VPH y el tamizaje para detectar posibles lesiones precancerosas, seguido de un tratamiento oportuno de estas lesiones, son esenciales para la prevención del cáncer cervicouterino. Puede consultarse información más detallada en la página sobre el virus del papiloma humano y el cáncer cervicouterino de la OPS.