Salud Urbana

Actualmente, más de la mitad de la población mundial vive en áreas urbanas y se espera que esta proporción siga aumentando. Las tendencias de urbanización presentan tanto oportunidades para mejores resultados de salud como riesgos para la salud. En comparación con sus contrapartes rurales, las poblaciones urbanas generalmente tienen mejor acceso a servicios sociales y de salud, mayores tasas de alfabetización, mayores expectativas de vida, y más oportunidades variadas de desarrollo económico. Sin embargo, las deficiencias en el planeamiento urbano estratégico pueden resultar en desigualdades sociales, pobreza urbana, delitos violentos, acceso inadecuado a servicios básicos, necesidades insatisfechas de poblaciones diversas, una falta de cohesión social, peligros ambientales y condiciones que afectan la seguridad humana y la salud mental. Aunque las tendencias de urbanización son altamente interdependientes de varios niveles y complejas, los efectos adversos de estas condiciones se concentran cada vez más entre las poblaciones viviendo en pobreza. Estas inequidades de salud representan un gran desafío para la Región, ya que deterioran el progreso realizado en otras áreas de la salud.

La Región de las Américas es una de las regiones más urbanizadas del mundo en desarrollo. Las consecuencias para la salud que resultan de la evolución de los estándares de la vida urbana presentan enormes retos, así como oportunidades para cambios visionarios, para las poblaciones urbanas de las Américas.