Asunción, 02 de septiembre (OPS/OMS). “Los trastornos en salud mental, neurológicos y por uso de sustancias representan el 19% de la carga total de enfermedades en la Región de las Américas. Por otra parte, la inversión promedio, en sudamérica, llega a apenas al 2,1% del presupuesto salud en los países”, expresó el doctor Andrea Bruni, Asesor en Salud Mental y Uso de Substancias de la Organización Panamericana de la Salud/Organización Mundial de la salud (OPS/OMS).

En su visita a Paraguay, el doctor Bruni participó como panelista de la Reunión especializada “Perspectiva regional sobre el rol del Poder Judicial respecto del derecho a la salud” y expuso sobre los desafíos actuales en materia de derecho a la salud. Igualmente, su trabajo en Paraguay se enmarca en la Reforma del Sistema de Salud Mental, que el Ministerio de salud encamina con la cooperación técnica de la OPS/OMS.

En una entrevista el doctor Bruni, destacó que, por un lado, el reto en salud mental es instalar el tema como prioridad dentro de la agenda de salud pública, y por otro es reorientar la inversión que le es destinada.

Es importante ver en qué se invierte, explicó. “De ese 2.1% que se destina a salud mental en países de Sudamérica, el 65% y en algunos países hasta el 80%, se dirige a hospitales psiquiátricos. Es decir, el presupuesto, aparte de escaso, está mal utilizado.”, señaló Bruni. La propuesta de la OPS/OMS es dirigir intervenciones y presupuesto hacia la comunidad, basados en la atención comunitaria a la salud mental.

De acuerdo con la evidencia generada por la OMS y el Banco Mundial, por cada dólar invertido para condiciones muy comunes como la depresión y la ansiedad, que son extremadamente prevalentes, se tiene un retorno de entre tres y cinco veces mayor, explicó Bruni.

Panorama en Paraguay        

La baja inversión en salud mental también es una realidad en Paraguay. Datos oficiales del país indican que se invierte el 1.84% del presupuesto de salud. Sin embargo, el doctor Bruni destacó que, en conversaciones con el Ministro de Salud, doctor Julio Mazzoleni, la situación está reconocida y que se están identificando recursos para esta área.

La OPS/OMS está apoyando a Paraguay en la elaboración de un “Plan de Salud Mental” que debe ser implementarlo de manera paulatina, explicó el doctor Bruni.

De acuerdo con sus expresiones, este plan es parte de la Reforma del Sistema de Salud Mental en Paraguay, que busca dar un giro en la manera de encarar la problemática. Actualmente, en Paraguay, los servicios de salud mental son muy limitados, se concentran en el hospital psiquiátrico y no responden a la necesidad de la población.

Para llevar adelante este modelo nuevo, Bruni apunta a tres pilares de implementación. El primero de ellos incluye centros de salud mental comunitarios de tipo ambulatorios. En países como Chile, Perú y Brasil, se realizan este tipo de experiencias. En segundo término, sugiere la creación de Unidades de Salud Mental en los hospitales generales del país, que puedan dar la cobertura para episodios breves, con periodos cortos de internación.

“Finalmente, como tercer eje, trabajando la salud mental en atención primaria no especializada. Es decir, trabajando con médicos generales, enfermeros. Eso también es posible con la herramienta de la OMS, denominada Guía de Intervención para los trastornos mentales, neurológicos y por uso de sustancias en el nivel de atención de la salud no especializada” (MHGAP), especificó el asesor de salud mental de la OPS/OMS.

Añadió que básicamente, la reforma implica una transición de un modelo basado en un hospital siquiátrico a otro modelo basado en la comunidad. Es importante fortalecer y establecer servicios comunitarios donde las personas puedan tener acceso a los servicios de salud mental y se puedan proteger sus derechos.

“De esta manera se mostrará que existe una alternativa a la hospitalización. La reforma no es compleja, sus componentes son muy claros”, finalizó.

Definitivamente estamos en un buen momento destacó Bruni. “Paraguay junto con Chile y Perú, son partes del proyecto de la OPS “Cooperación entre países para el Desarrollo Sanitario (CCHD)”. Esto representa una buena oportunidad para el país de aprender de las experiencias exitosas tales como redes de salud mental. Así también, se están formando los recursos humanos necesarios para contar con un sistema de salud mental acorde a las necesidades de la población, finalizó.